Proyecto Avalon - Artículos de opinión

Apoya nuestro trabajo con una                Recibe nuestra Newsletter 

Autora   Publicado en Proyecto Avalon con fecha 01/10/2006

Elena Pérez

ELENA PÉREZ es funcionaria de la administración autonómica valenciana, activista pro-derechos civiles desde hace más de 30 años y miembro fundador del Proyecto Avalon - Iniciativa para una Cultura de Paz.

 

Una mujer, sola, sobre las anaranjadas dunas del desierto 

Simplemente SER

 

Únete al Proyecto Avalon. Clica aquí e infórmate

Clica aquí

 

SÍGUENOS

en Twitter, Facebook y You Tube

twitter facebook youtube

 

PROYECTO AVALON: EL MOMENTO DE EMPEZAR A SER

por Elena Pérez

Boletín Dar al-Salam, Requena, 1 de octubre de 2006

 

Tras casi cuatro años de andadura, el verano sirvió para hacer una nueva pausa en el camino. Pausa dedicada a la reflexión, al auto-examen e, incluso, a la auto-crítica. 

Han sido cuatro años de intensa actividad, con un derroche de energía imparable. Cientos de actividades de todo tipo: conferencias, talleres, seminarios, encuentros, movilizaciones, programas de radio, comunicados de prensa, adhesiones a campañas... Todos hemos intentado dar en este tiempo lo mejor de nosotros mismos y de nuestro tiempo, en esa apuesta común por contribuir a la construcción de un mundo más justo y solidario, por fomentar el desarrollo de una Cultura de Paz en la sociedad. 

Pero, a estas alturas, lo que nos planteamos es si verdaderamente toda esta energía que prodigamos organizando y participando en tantas actividades está siendo bien canalizada. Tal vez toda esa energía que proyectamos hacia fuera en nuestra intensa labor de educación y concienciación social, sería conveniente que la proyectáramos hacia el interior de nosotros mismos, en un esfuerzo personal de educarnos y convertirnos cada uno de nosotros en un baluarte de paz. 

Asistimos a talleres formativos donde excelentes académicos y expertos en diversas materias nos instruyen y descubren interesantes espacios de reflexión y de acción que la mayoría de nosotros olvidamos cuando retomamos nuestras tareas cotidianas. Trabajamos numerosos campos que abarcan multitud de ámbitos de compromiso: social, religioso, ecológico, interno... pero que tal vez no sean sino leves y pálidas pinceladas que acaban perdiéndose en la inmensidad de nuestros conflictos, intereses y obligaciones cotidianas. 

Como es habitual, hace semanas que desde la organización nos enfrentamos a un nuevo “curso” que hay que llenar de contenidos y actividades. También desde algunos Grupos Locales nos llegan voces preguntándonos qué hacemos. Pero, tal vez, cabría plantearse otra cuestión: ¿Qué somos? 

Ante el nuevo curso que comienza, pretendemos, con la colaboración de todos los voluntarios y voluntarias del proyecto, que en este nuevo curso canalicemos nuestras energías, no tanto en “hacer” como en “Ser”. En hacer menos y profundizar más y mejor en cada pequeña cosa que aprendamos. En hacer menos e intentar SER más y mejor como individuos. En reducir un poco nuestros espacios de aprendizaje de conceptos y poner a trabajar a toda máquina nuestra conciencia y nuestro espíritu en función de lo aprendido Se trataría de reflexionar sobre cada cosa que aprendamos y trabajarla incansablemente hasta hacerla nuestra. Se trataría de dedicar más tiempo a nosotros mismos, a nuestro propio trabajo interior, desde el esfuerzo de sincerarnos con nosotros mismos y desde la humildad de reconocer nuestras carencias, nuestras incoherencias y nuestros errores, así como desde la grandeza de sabernos capaces de estrechar el cerco en torno a ellos y aprender a superarlos. Solo así podremos convertirnos en legítimos educadores para la paz, cuando seamos capaces de descubrir nuestras propias carencias y cuando comprobemos humildemente lo trabajoso del esfuerzo por cubrirlas y evolucionar verdaderamente como personas y, a pesar de todo, lo consigamos. 

SER, en lugar de “hacer”. Solo “siendo” podremos “hacer”. Si no intentamos Ser, cualquier cosa que hagamos se convertirá en trivial y se perderá en el sin sentido de la costumbre y la cotidianidad. Organizar actos brillantes y exitosos es relativamente sencillo. Brillar con luz propia cada uno de nosotros es un acto de valentía y un esfuerzo infinitamente mayor. Hay que forjar las bases, los cimientos de ese cambio que pretendemos. Pero el cambio empieza siempre por uno mismo y eso es lo más difícil. 

No descubrimos nada nuevo, en realidad ese es el objetivo del proyecto desde sus inicios. Ésa es también la doctrina del Manifiesto 2000 y de la Carta de la Tierra, bases ideológicas de nuestra organización: “Crear una nueva conciencia individual y social que nos conduzca a una nueva Cultura: La Cultura de Paz”. 

Se nos han dado herramientas, hemos aprendido conceptos y se nos seguirán dando aunque de manera más espaciada. Es el momento de empezar a utilizar esas herramientas y de trabajar con ilusión, con generosidad en el esfuerzo y con un sincero espíritu de evolución individual y de grupo. Es el momento de empezar a SER. 

 

 

volver arriba Back to top